Germán estudia 1º de E.S.O en un grupo-clase donde, reina la masculinidad y, se presupone que a todos les gustan las chicas.
A él le gustan los chicos, una forma de sentir diferente que, en caso de descubrirse, le dejaría en una situación muy vulnerable.
Pues en un grupo, donde lo único que vale es ser heterosexual (ver heterosexismo), respetar a un gay es una quimera.
Y hacer pública su orientación sexual en un ambiente tan hostil para ello, una temeridad.
Ante esta situación, Germán no tiene más remedio que, meterse en el armario y sufrir una auténtica tortura de:
1- Esconderse de si mismo: actuar bajo una apariencia falsa, fingiendo su comportamiento, forma de hablar y asintiendo con desgana comentarios como «esas pavas están todo buenas».
2- Amar en silencio: a la vez que reprime sus sentimientos hacia chicos que le gustan, es testigo resignado de las primeras experiencias amorosas de sus compañeros/as.
3- Sentirse culpable: no entiende porque la atracción erótico-afectiva que le nace de forma natural, tiene que ser algo malo.
4- Volverse loco: por no compartir la cada vez más pesada carga de secretos, conflictos, preocupaciones, deseos… en relación a su sexualidad y vida sentimental.
5- Hartarse de mentir: dar excusas a todo el mundo, cada vez más insostenibles, del porqué no tiene relaciones con chicas.
6- Temor a ser rechazado: dicha preocupación se convierte en cruda realidad, cuando su orientación sexual es descubierta en un contexto violento (desalojo del armario).
7- Sentirse indefenso: no puede hacer nada ante burlas, insultos, empujones, golpes… que, forman parte de su día a día.
8- Contagio del estigma: amigos de siempre, ahora le dan la espalda por el «no sea que se piensen…» (ver homofobia afectiva).
9- Sensación de vida robada: en una etapa muy difícil donde no se disfruta plenamente de amistades, estudios, tiempo libre…, ni mucho menos de experiencias amorosas.
10- Ideas de suicidio: esta delicada posibilidad aumenta si a la vulnerabilidad adolescente se le suma homofobia interiorizada, bulling, soledad, ansiedad, depresión, futuro sin esperanza…
El suicidio, primera causa de muerte no natural en España, ya de por si poco informada, menos si se trata de personas lgtb+.