La homofobia cognitiva son creencias estereotipadas sobre personas lesbianas, gays y bisexuales.
Estas creencias están más asentadas en personas homófobas pero, también las creen personas que no lo son.
He aquí algunas creencias más comunes de la homofobia cognitiva, respondidas de forma breve.
Las relaciones afectivas entre dos hombres son antinaturales.
Lo antinatural es no aceptar algo tan natural como la diversidad de amar o de expresarse.
Ser maricón es una enfermedad.
Cuidar el lenguaje es importante para prevenir la única enfermedad aquí nombrada, la homofobia. El odio enferma.
Los gays son cotillas y criticones.
Cotillas y criticones son los que presuponen algo tan banal e intrascendente como, la orientación sexual de la gente.
Los gays son promiscuos.
La estabilidad de cualquier relación afectiva depende de muchos factores, entre los que no está la orientación sexual.
Los gays son misóginos y celosos de las mujeres.
Un gay puede amar y relacionarse maravillosamente con mujeres aunque, no sienta atracción sexual por ellas.
Los hombres afeminados son homosexuales.
Presuponer la orientación sexual de alguien en base a su forma de hablar, gesticular, mover las manos, andar, vestirse o peinarse es una fea costumbre que, convendría ir dejándose.
Los gays son conflictivos e inestables emocionalmente.
La homosexualidad no causa ningún trastorno mental, la homofobia por desgracia, sí.
Padecer discriminación y exclusión, desde pequeños, en la escuela, familia, calle, trabajo… afecta emocionalmente a cualquiera, tenga la orientación sexual que tenga.