Aunque la homofobia incluye el rechazo a las personas gays, lesbianas, transexuales o con una expresión de género no normativa, se puede especificar más, como en la lesbofobia.
La discriminación que sufren las mujeres lesbianas es mayor: una, por la desigualdad actual de la mujer en el ámbito laboral, familiar, educativo…; y dos, por además ser homosexuales.
Discriminación que aumenta si, además su físico, rasgos y expresividad, no siguen los mandatos de la feminidad.
Y aún más, si es mayor, sin formación, desempleada, con alguna discapacidad, raza negra, exclusión social…
Por otra parte, la mujer lesbiana corre mayor riesgo de sufrir acoso sexual que, la mujer heterosexual.
La razón es la «percepción fóbica» de algunos algunos acosadores de que, el delito de acoso sexual, deja de ser delito si se acosa a una «tortillera» y no, a una mujer heterosexual.
Cuidar el lenguaje, evita fobias.