PREJUICIO
Los padres y madres homosexuales no pueden dar la estabilidad emocional que sus hijos/as necesitan.
REALIDAD
Precisamente por eso, porque al haber sufrido discriminación por su orientación sexual, no quieren que sus hijos/as pasen por cualquier trauma emocional, como ellos/as sí padecieron.
Suele ocurrir que las personas homosexuales, luchadoras por sus derechos frecuentemente vulnerados, son más sensibles a injusticias desapercibidas para otras personas.
Y la vulneración de derechos de menores, procedan de los/as padres y madres que sean, afectan igualmente a la estabilidad emocional de sus hijos/as.
Es decir, la heterosexualidad progenitora no garantiza nada bueno, si se practica el: desprecio, amenaza, chantaje, bronca, insulto, prohibición, manipulación… con su descendencia.
Conclusión: la dignidad de padres y madres está en su corazón y cabeza y no, en los genitales.
¡FAMILIARÍZATE!