PREJUICIO:
Los/as hijos/as de parejas homosexuales tienen mayor probabilidad de sufrir acoso y marginación en la escuela.
REALIDAD:
Estos/as niños/as no sólo hacen amistades y se relacionan con normalidad sino que, además actúan como vehículo de transformación social.
Visibilizan la diversidad familiar con total naturalidad y sin complejos y por tanto, la normalizan.
Sus compañeros/as tienen la suerte de familiarizarse con esta diversidad, haciéndose más tolerantes y abriendo su mente, desde edades muy tempranas.
Y sin apenas tiempo de formarse prejuicios homofóbicos al respecto que, después tengan que romperse.
No obstante, la homofobia en algunas personas, instituciones o partidos políticos existe y, siempre habrá excepciones.
La visibilidad primero; la normalización, después; y la legalización, al final; forman una sucesión ideal para combatir la homofobia contra padres y madres homosexuales.
Por desgracia, a pesar de que la ley del matrimonio homosexual es un gran avance en derechos y libertades de las personas LGTB+, la realidad social va más retrasada que la legalidad.
¡FAMILIARÍZATE!