¿QUÉ ES LA DISFORIA DE GÉNERO?
Profundo malestar que manifiesta un varón ante la incongruencia de sus caracteres sexuales primarios (pene, testículos) y secundarios (pilosidad, musculatura), con una sólida identificación como mujer.
O en caso contrario, un hombre que rechaza el vivir en el cuerpo de una mujer con el que se siente incómodo y enfermo.
No todas las personas trans manifiestan disforia, por lo que no sienten la necesidad de cambiar su cuerpo (ver transgénero).
¿CUÁNDO HAY NECESIDAD DE CAMBIO?
Cuando existe una confrontación identidad-cuerpo persistente y malestar clínicamente significativo.
La necesidad del tratamiento hormonal sustitutivo (THS) debe determinarse por un diagnóstico bien acreditado por un equipo médico multidisciplinar (psiquiatras, psicólogos, sexólogos…).
Y tras haber vivido mínimo un par de años con su identidad (test de vida real) y en edad adulta, considerar si se recurre o no a la cirugía de reasignación de sexo, estética corporal y/o facial.
¿HASTA QUE PUNTO SE QUIERE CAMBIAR EL CUERPO?
En un principio, lo determinará el modo e intensidad con el que se padece la disforia y rechazo, en todas y cada una de las partes de su cuerpo pero, hay más factores a tener en cuenta.
En cuanto al THS, su realización total, parcial o cese dependerá de la evolución de los cambios, efectos secundarios, grado de conformidad, trabas sanitarias para hormonarse y un largo etc.
Y si se recurre a la cirugía: asunción de riesgos, altos costes, disponibilidad económica, trabas sanitarias para operarse, resultados de la misma y otro más que largo etc.
Por lo que el THS y la realización o no, de cirugía de reasignación de sexo y/o estética, es tan variable y diferenciada como personas transexuales existen.
¿CUALES SON LOS OBJETIVOS DE LA THS Y CIRUGÍA?
El objetivo del THS es armonizar la identidad sexual con los caracteres sexuales secundarios (desarrollo muscular, piel, distribución adiposa).
El objetivo de la cirugía de reasignación de sexo es armonizar la identidad sexual con el sexo anatómico (neovagina o neopene), no el de nacimiento.
Y el de la cirugía estética corporal (mastectomía, aumento de pechos, lipoescultura…) y/o facial (labios, nariz…) es lograr una masculinización o feminización más satisfactoria.
En definitiva, favorecer su bienestar psicofísico, salud integral y calidad de vida en un largo, extenuante e invasivo proceso físico y psicológico que supone el THS y cirugía, si se recurre a ella.
Y que como tal, dicho proceso debe ser acompañado por un apoyo psicológico que, trataremos en próximas entradas.