Capítulo 1. Caracteres sexuales primarios: sexo genético.
Alicia es una adolescente de 17 años.
Capítulo 2. Caracteres sexuales secundarios: hormonas.
Siempre ha sido más alta que las de su edad, de complexión fuerte, algo musculada y con escaso desarrollo mamario.
Capítulo 3. Caracteres sexuales terciarios: género.
Le gusta el pelo corto; es nula con el maquillaje; austera en pendientes y pulseras; y no se complica a la hora de vestirse con pantalones, camisetas, deportivas y chándal.
Capítulo 4. A disgusto con el binarismo.
En el instituto nunca ha tenido un grupo de amigas, cuando hablan sobre chicos, se incomoda; el interés por la imagen, no le va; y los vínculos (y conflictos) tan afectivos entre ellas, le resultan absurdos.
Con los chicos tampoco encaja, y eso que es deportista como el que más. Pero no le gustan los grupitos con sus «machos alfa» y desafíos de «a ver quien es más». Por no decir, de cuando se burlan de su físico y supuesta orientación sexual.
Capítulo 5. ¡No presupongas!
La gente dice que es lesbiana pero, a ella le gusta Paco, con el que confía, se siente bien y comparte su Fórmula 1. Nunca se declaró a nadie, más por miedo a un desprecio que, a un «no».
Capítulo 6. Castigo a la transgresión.
Especialmente en la adolescencia, plantear dudas en conductas u orientación sexual, se penaliza con la exclusión. Y ya «tachan» a Paco de pansexual, por estar con una «marimacho».
Mientras que Alicia, combate su malestar con la ilusión de ser bombera. Va al gimnasio y, esto de la musculación, le engancha cada vez más pero, lo comparte cada vez menos.
Capítulo 7. Transgénero.
Alicia no odia ser mujer, ni anhela haber nacido varón.
No se identifica en la bipolaridad hombre/mujer, como si fuesen grupos homogéneos y, todo tenga que corresponderse con sus genitales, sin apenas variaciones.
El físico, forma de ser, que puedes o no hacer; que aptitudes puedes o no tener; que personas pueden o no gustarte; entre otros patrones estancos que limitan la diversidad.
Alicia es una persona que transita, no transgrede, dentro del continuo masculino/femenino, con mayor y menor intensidad, formando una persona única e irrepetible.
La pregunta es, ¿en qué medida o frecuencia, una persona es transgénero por sus rasgos físicos o psicológicos?
En un mundo justo e igualitario, esta pregunta no tiene respuesta. Así que, no seré yo quien conteste. ¡Fin!